2022: el año en que acciones y bonos cayeron a la vez y qué enseña a una cartera táctica
Durante décadas, la regla de oro de la diversificación fue sencilla: cuando las acciones caen, los bonos suelen amortiguar. En 2022 esa regla falló: acciones y bonos cayeron con fuerza al mismo tiempo. Es uno de los ejemplos más citados cuando se habla de por qué una cartera estática puede no bastar.
Qué ocurrió
Tras años de tipos de interés muy bajos, la inflación repuntó y los bancos centrales empezaron a subirlos con rapidez. Eso tuvo dos efectos simultáneos:
- Los bonos bajaron de precio. Cuando suben los tipos, los bonos ya emitidos, que pagan menos, valen menos. Los de mayor duración fueron los más afectados.
- Las acciones también cayeron, en especial las más sensibles a los tipos, porque descontar beneficios futuros a una tasa mayor reduce su valor.
El resultado fue que la cartera clásica de 60 % acciones y 40 % bonos tuvo uno de sus peores años en mucho tiempo. La guía sobre la cartera 60/40 analiza el debate completo.
Qué enseña
- La correlación no es constante. Que bonos y acciones se compensaran durante años no era una ley, sino una consecuencia del entorno de inflación baja.
- La diversificación entre clases de activo no es lo mismo que protección. Dos activos distintos pueden caer a la vez si responden al mismo factor, aquí los tipos de interés.
- Los activos de refugio no son todos iguales. Efectivo, bonos cortos, oro y materias primas se comportaron de forma muy distinta entre sí.
El papel de una estrategia táctica
Las estrategias de momentum buscan precisamente reaccionar a cambios de régimen. Por ejemplo, la HAA Balanced combina un filtro de momentum con un activo canario y puede pasar a refugio, incluyendo efectivo o bonos a corto plazo, cuando la señal es negativa. Puedes ver el concepto en la guía del activo canario.
Dicho esto, ninguna estrategia evita todas las caídas:
- Las señales mensuales reaccionan con retraso y pueden salir tarde o entrar tarde.
- Un mercado que se mueve de lado puede generar señales falsas y costes de rotación.
- Un periodo concreto no demuestra nada por sí solo. Conviene leer los riesgos del backtesting antes de sacar conclusiones.
Cómo mirarlo en tu propia cartera
- Revisa qué parte de tu cartera depende de los tipos de interés, directa o indirectamente.
- Comprueba la duración de tus bonos: a mayor duración, más sensibilidad.
- Pregúntate qué haría tu estrategia con una señal negativa en acciones y bonos a la vez.
- Mira los datos de cada estrategia en los años de tipos al alza y compáralos con los de la 60/40.
Esta guía es informativa, no es asesoramiento financiero y no predice el comportamiento futuro de ningún activo.
Preguntas frecuentes
¿Volverá a pasar que acciones y bonos caigan juntos?
Nadie lo sabe. Es más probable en entornos de inflación y subida de tipos, y menos en recesiones con inflación baja.
¿Los bonos siguen siendo útiles en una cartera?
Pueden seguir cumpliendo un papel, pero conviene entender su sensibilidad a los tipos. Los de corto plazo son menos sensibles.
¿Una estrategia de momentum habría evitado la caída de 2022?
Depende de la estrategia, de los activos y de la fecha de la señal. Consulta el historial de cada una en la web, sabiendo que el pasado no garantiza resultados futuros.
¿Es el efectivo un activo refugio?
En 2022 fue de los pocos que no cayó, aunque la inflación erosionó su poder adquisitivo.